Excite

Cómo funciona la banca ética en España

Desde la Edad Media, cuando la Iglesia consideraba pecado prestar dinero a interés, la banca ha cargado con el estigma de realizar una actividad encaminada únicamente a maximizar beneficios, sin importar el destino de los fondos financiados y brindando a los ahorradores la menor información posible sobre sus actividades. Por ello, existen iniciativas para cambiar esta forma de hacer negocios, para “humanizar” la intermediación crediticia. Se trata de la banca ética, que en España tiene un importante desarrollo.

Tres principios básicos

La banca ética tanto en España como en el resto del mundo, busca desarrollar sus actividades fundadas en ciertos pilares esenciales.

El primero de ellos es la finalidad de la operación a financiar. Así, se concentran en prestar capital sólo para proyectos que persigan o bien la preservación del medio ambiente, o la promoción social (discapacitados, sectores en riesgo de exclusión social, etc.), o educativa.

Aún en estos casos, se trata de iniciativas que generarán rentabilidad a sus promotores y al banco, aunque no a niveles de las inversiones especulativas.

Transparencia. A diferencia de la banca tradicional, en la que el ahorrador desconoce a dónde van a parar sus fondos, la banca cívica busca ser totalmente diáfana, permitiendo a sus clientes conocer en detalle qué proyectos está financiando y en qué condiciones.

La razón es que muchas personas no sólo quieren obtener un rendimiento por sus ahorros, sino que en algunos casos les preocupa más que estos puedan utilizarse en promover actividades contrarias a sus convicciones, como sería el caso de empresas que menoscabaran el medio ambiente, explotaran a sus trabajadores o desarrollaran ciertas actividades nocivas para la salud (fábricas de tabaco o bebidas alcohólicas, por ejemplo).

No a la especulación. Aunque las actividades financiadas usualmente no son tan rentables como otras menos éticas, los ahorros de los clientes pudiesen estar incluso más seguros que en un banco tradicional, pues el tercer principio en el que se basa la también llamada banca cívica es el de evitar prestar para proyectos especulativos.

Esto garantiza un menor riesgo, como ha demostrado el hecho de que, gracias a no haber invertido en el mercado inmobiliario, por ejemplo, este sector no ha sufrido particularmente los sinsabores de la crisis actual.

Los casos en España

La banca ética en España encuentra sus antecedentes en las cajas de ahorro y cooperativas de crédito en sus orígenes, pues se trata de entidades legalmente sin fines de lucro. Desafortunadamente, la mayoría de estas instituciones ha adaptado sus políticas y su funcionamiento a las de instituciones crediticias con ánimo lucrativo, lo que ha generado que pierdan su carácter de banca ética.

No obstante, existen algunas instituciones, como ciertas cooperativas de ahorro locales y, especialmente, el banco Triodos Bank, que han mantenido los principios de la banca ética intactos. Adicionalmente, su funcionamiento es supervisado por el Banco de España y cumple con los requisitos legales de cualquier banco comercial.

En el caso del citado Triodos Bank, este ofrece, por ejemplo, préstamos hipotecarios para viviendas en bioconstrucción (para particulares) y Líneas de crédito o préstamos para empresas constructoras con criterios de bioconstrucción. Se trata de una inciativa para incentivar la utilización de materiales nuevos, con técnicas que se adapten al medio ambiente, sin causar daños a la naturaleza.

Otras iniciativas

También las cajas de ahorro, con sus obras sociales, pueden catalogarse dentro de la banca ética en España. Dentro de ellas destaca La Caixa, que ofrece, por ejemplo, dentro de sus iniciativas sociales, el programa Vivienda Asequible, que subsidia hasta el 50% del canon mensual de alquiler en más de 3.000 viviendas de su propiedad.

España - Excite Network Copyright ©1995 - 2017