Excite

¿Por qué enganchan las máquinas tragaperras?

Las máquinas tragaperras pueden llegar a ser un problema para los que gustan de los juegos de azar. Es tan fuerte la dependencia que crea en algunas personas que incluso los lúdopatas en tratamiento suelen recaer por culpa de estos escandalosos cacharros. Algo que no sorprende, debido a la visibilidad de las tragaperras y su omnipresencia en los bares de barrio. Debido al peligro que suponen para el bolsillo y la salud, poquito a poco se van relegando a casinos y salas de juego, pero no es suficiente ya que estas máquinas no solo enganchan por su accesibilidad.

    Getty Images

Prohibir las máquinas tragaperras en los bares puede aliviar algo el día a día de los ludópatas, pero no es una medida que vaya a solucionar el problema de la adicción. Sería igual de efectivo que quitar el alcohol de las cafeterías, que es lo mismo que decir nada. El objeto de la adicción no deja de ser adictivo por el mero hecho de eliminarlo de la vista. Lo que realmente ayuda es saber por qué la sustancia, o en este caso la máquina, genera esa adicción en aquellos a los que parece que se les va la vida en los juegos de azar.

¿Cómo atrapan las máquinas a la víctima?

Las máquinas tragaperras son consideradas de los juegos de azar más adictivos que existen, en base a tres grande rasgos: la interacción, la estimulación y la recompensa. La interacción además fomenta la participación activa del jugador, que debe tomar decisiones según los resultados obtenidos para ganar el máximo de dinero posible. De este modo, mientras el sujeto juega con la máquina, la máquina juega con el sujeto y sus expectativas de éxito. Al ser una relación máquina-persona, se produce además un agravante difícil de combatir, el carácter impersonal y solitario del contexto en el que se sumerge el sujeto.

En segundo término encontramos los estímulos, pocos pero elaborados. Dichos estímulos suelen reducirse a sonidos estridentes y luces de colores parpadeantes, pero que varían de intensidad según el resultado de la partida. Es cuestión de prestar atención para descubrir el truco. Cuando el jugador pierde una jugada las luces son tibias y poco llamativas, pero cuando gana, la máquina se convierte en una feria llena de sonidos atronadores y focos de locura. Poco importa que el premio sea de risa en comparación con la pasta que te hayas dejado en la máquina, la cosa es mantenerte hipnotizado.

FOTOS: Arruinados por los juegos de azar

Este simple cambio de intensidad en los estímulos funciona como un mecanismo de recompensa imperceptible pero con un poder brutal. Es lo que en psicología llaman condicionamiento clásico, concepto por el cual se explica por qué los animales y los humanos reaccionamos de esta o aquella manera cuando se nos pone un estímulo por delante, ya sea una sonido, una luz o algo más complejo. El problema es que cuanto más repitamos el circuito de estímulo y respuesta más expuestos estaremos a perpetuar la conducta, y eso es precisamente lo que consiguen las tragaperras: tenernos una y otra vez dándole a la palanca.

¿Cómo combatir estas máquinas?

Conociendo el funcionamiento de las máquinas tragaperras podemos evitar caer en la adicción, pero el trabajo es sobre todo personal. Si tu psique está estable seguramente no te conviertas en adicto por jugar un par de veces a las tragaperras (o cualquier otro juego de azar). Pero no hay que confiarse porque, como hemos visto, los mecanismos que se activan en este tipo de juegos son bastante primarios. No es que vayas a jugar a la máquina antes de dormir y te levantes al día siguiente con una ludopatía galopante, pero es mejor andarse con cuidado.

La mejor forma de combatir el efecto de las tragaperras es no jugar, pero si tienes curiosidad o simplemente te apetece jugar, no te dejes engatusar por los estímulos (luces y sonidos) y procura no estar más de media hora delante de la máquina. En todo caso, si no estás estable emocionalmente o andas mal de dinero aléjate de las tragaperras, porque al final siempre ganará la banca y tú podrías entrar en un círculo vicioso que deteriorará tu situación anímica y económica, obligándote a pedir ayuda a un especialista en el peor de los casos.

España - Excite Network Copyright ©1995 - 2018