Excite

Qué es invertir en futuros y cómo contratarlos

Bolsa de Valores, Mercado de Divisas, Forex... son todos conceptos conocidos en mayor o menor grado por el grueso de la población. En cambio, hay otro tipo de operaciones, como la contratación de futuros, cuyo conocimiento no parece haberse propagado más allá de los inversores que saben qué es invertir en futuros financieros y físicos.

    Flickr - Dave Dugdale

La contratación de futuros financieros y físicos

La regulación de los mercados de futuros se contempla en el Real Decreto 1814/1991, de 20 de diciembre, donde se define como futuros financieros “los contratos a plazo que tengan por objeto valores, préstamos o depósitos, índices u otros instrumentos de naturaleza financiera (...)”.

Qué es invertir en futuros

La definición del RD 1814/1991 puede resumirse de forma sencilla. Los futuros financieros son operaciones de compra/venta cuyas condiciones están fijadas de antemano. De esta forma, el contrato obliga a ambas partes, comprador y vendedor, a recibir y entregar respectivamente el activo en la fecha de vencimiento estipulado. Un contrato de futuros no es más que un acuerdo entre dos partes obligadas a intercambiar un activo, físico o financiero, a un precio determinado y en una fecha concretada de antemano.

Con qué puede negociarse en un contrato de futuros

Prácticamente con todo, ya que se negocia sobre la variabilidad de los precios. En cuanto a los futuros físicos, destacan: los metales, como el oro o la plata; los productos agroganaderos, como los cereales o la carne; los índices de todo tipo, metereológicos o inmobiliarios; y la energía, siendo el gas o la electricidad dos ejemplos clásicos.

Los futuros financieros son algo más complejos, y comprenden desde divisas a tipos de interés, pasando por los índices bursátiles y la deuda pública en forma de bonos.

Tipos de operaciones con futuros

En un contrato de futuros se especifican condiciones como: precio de entrega, fecha de vencimiento, naturaleza y cantidad del activo subyacente (bien objeto del contrato), o lugar de entrega del activo.

Estas son las condiciones generales de un contrato de futuros, pero existen tres tipos básicos de operaciones: de cobertura, centradas en cubrir el riesgo; de especulación, basadas en la obtención de plusvalías; y de arbitraje, cuando el activo se negocia en varios mercados.

Cómo funcionan la contratación de futuros

Los futuros se contratan a través de un mercado organizado, lo que asegura la regularización de los contratos. Hay que tener en cuenta que independientemente del valor que tenga el activo el día de vencimiento, el futuro contratado seguirá teniendo el mismo precio acordado previamente. Esto se debe a que cuando se compra un futuro en realidad se está aplazando el pago sobre el precio del activo en el momento de la firma del contrato, más el coste de su financiación, por supuesto.

El proceso de compra/venta de futuros es bastante sencillo, en parte parecido al funcionamiento del mercado de divisas. Ante la expectativa de una próxima bajada del precio de algún producto (vino, por ejemplo), un supuesto inversor podría obtener ganancias vendiendo un contrato de futuros al precio actual del producto. Si el precio sube, el inversor perderá dinero, si baja, tal y como había previsto, ganará.

Datos a tener en cuenta antes de contratar futuros

Para tomar buenas decisiones es vital conocer los factores ambientales que rodean al producto objeto del contrato. Siguiendo con el supuesto del vino, los cambios climáticos y estacionales podrían ser un buen indicador, así como el estado de la oferta y la demanda del vino en el mercado.

Al igual que en el mercado de divisas, el análisis técnico es una herramienta muy recurrida por los inversores en futuros para predecir las tendencias de los precios, sobre todo en lo relacionado a los futuros financieros.

El Mercado de Futuros

Los mercados oficiales de futuros juegan un papel regulador en la contratación de futuros, especialmente ayudando a controlar el riesgo de los inversores. También facilitan liquidez para los pequeños inversores que desean apostar por algún activo, ofreciéndoles la posibilidad de apalancarse.

El Mercado de Futuros ofrece además la posibilidad de invertir en cualquier activo sin necesidad de estar inmerso en el sector del mismo; aunque ello supone, evidentemente, un incremento en el riesgo que hay que asumir. En todo caso, nunca hay que descuidar la naturaleza del contrato de futuros y debe prestarse atención a todo sus términos.

FOTOGALERÍA: la Bolsa de Madrid, el centro neurálgico de la economía española

¿Es seguro contratar futuros?

Las operaciones con futuros se basan mayormente en la especulación a corto plazo y el apalancamiento. Esto implica un grado de riesgo bastante alto si se desconoce el estado del mercado o las tendencias de los activos contratados.

Según los especialistas, contratar futuros es bastante fácil. Aunque coinciden en que su mala fama se debe a las experiencias de contratantes inexpertos, que no saben qué es invertir en futuros y apuestan por contratos cuyo valor supera demasiado los fondos inciales.

España - Excite Network Copyright ©1995 - 2017